Esta es la pregunta del verano que se hacen desde la Asociación de Vecinos Parque Goya. A las reiteradas demandas vecinales para la solución de una conexión de transporte urbana adecuada entre Parque Goya y el barrio del Actur, se añade la problemática que se generará en septiembre, tan sólo a un mes y medio vista. La situación es evidente, el único servicio público que conecta ambos barrios es una lanzadera que circula en horas normales cada quince minutos y que no cumple las frecuencias. Además obliga al trasbordo tras cinco minutos después de haber subido al autobús, lo que genera esperas largas en las paradas, sobretodo en el trayecto de vuelta, en la espera del C2.

Este precario autobús es el que tendrán que utilizar los universitarios que vendrán a vivir a la residencia universitaria con capacidad para un centenar de estudiantes. Para acudir al campus del Actur tendrán que utilizar la lanzadera, con lo que en algunos momentos les será más rentable ir andando, y para acudir al campus de San Francisco tendrán que soportar el temido trasbordo poco después de haber subido al autobús.

Pero además en septiembre empezarán las clases del instituto de Parque Goya, que tiene una capacidad máxima de más de ochocientos alumnos, a los que hay que añadir el resto de trabajadores del centro educativo. Este gran flujo de población se añadirá a los 700 alumnos previstos para el colegio Agustina de Aragón, que llegará previsiblemente al límite de su capacidad (200 alumnos más que este año). Y para el año que viene está prevista la apertura del centro del salud Parque Goya, que también dará servicio a los barrios rurales limítrofes, además de al barrio. El aumento de la población que formará parte del barrio acudiendo a los centros educativos, al centro sanitario y los nuevos inquilinos va a ser drástico, y todo ello en unos meses. A lo que hay que añadir que en Parque Goya ya viven más de ocho mil personas.

Está claro que una lanzadera provisional, la C2, no va a poder asumir estos flujos de población tan importantes, con lo que los vecinos siguen insistiendo en que es imprescindible, y ahora más que nunca la prolongación de las líneas 20 o 23 desde el Actur. En la Junta de Distrito Actur-Rey Fernando ya que llegó a un acuerdo entre todas las entidades vecinales, siempre y cuando su produjese la partición de la línea afectada en el centro de la ciudad. Y lo que es evidente es que Parque Goya no puede esperar a solucionar este tema cuatro años, fecha estimada en la que llegará el tranvía al barrio.