Cada día a las cinco de la tarde la calle Coloso se convierte en un cuello de botella mientras los vecinos de la zona esperan una solución que no llega desde el Ayuntamiento. A pesar de las quejas interpuestas tanto por la asociación de vecinos Pague Goya como desde el propio centro escolar el problema surge a diario cuando 600 niños salen del colegio Parque Goya mientras algunos padres les esperan con el coche aparca- do en doble fila entre los autobuses de transporte escolar.

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Fuente: www.elperiodicodearagon.com