Hace unos meses, en un trabajo que se ha convertido casi en una investigación, hemos averiguado qué es y qué simboliza la obra de arte situada en la conocida como rotonda de la Maz. El título de la obra “Puente de Culturas” bien podría sustituir al nombre con el que se conoce a la rotonda, que tras años de polémica por sus problemas de seguridad, al fin luce su estructura definitiva, y con una gran escultura en su parte central. El artista de la obra es el escultor jiennense Abelardo Espejo Tramblin. Se engloba dentro de las obras de arte que ha traído a la capital zaragozana la Expo, con el patronazgo de la Unesco. La pieza, que según su autor quiere simbolizar el mestizaje en que desde hace siglos se ve inmersa Zaragoza, está formada por dos arcos esculturales en una rotonda de la carretera de Huesca N-330. Los dos arcos parabólicos de grandes dimensiones, uno de ellos simétrico y el otro asimétrico, se cruzan de manera tangencial y tienen un peso de treinta y tres toneladas. La capacidad resistente de cada uno de los arcos la proporciona un tubo interior de directriz parabólica de acero al carbono, y el forro exterior es de chapa de acero inoxidable, con acabado mate que, según el momento del día parecen, incluso, grandes chorros de agua, motivo principal de la Expo. Según el autor escogió este material para Puente de Culturas porque en él se refleja perfectamente, en este caso de forma espectacular, la luz. Lo que hace que la escultura cobre vida y cambie constantemente.

puente culturas

Abelardo Espejo está inmerso en varios proyectos que lo llevarán, entre otros países, a Dubai, Marruecos y China, donde, en los próximos meses, instalará una escultura de gran formato. Entre sus numerosos viajes intercala periódicas visitas a su tierra natal, donde vive su madre, en la que aborda varios de sus trabajos que luego salen desde aquí destino a su ubicación definitiva. Los materiales que utiliza en sus obras son el acero, el bronce y el hierro. El autor ha pasado por diversas etapas. De una primera época figurativa su obra evolucionó hacia una figuración abstracta y, posteriormente, sus creaciones con diferentes estilos lo llevaron a la fase actual en la que investiga sobre el hierro y la forja. La trayectoria artística del ingeniero y escultor de Jaén empezó hace ya muchos años. Su obra ha sido reconocida internacionalmente y son múltiples sus exposiciones en Francia y España. Entre otros galardones atesora el Hidalgo de Cabiedes, por “Jarabocoa”, y el Jacinto Higueras, por “El descenso del águila”. Sus grandes creaciones pueden contemplarse, además de en España, entre otros países, en Jordania, Yemen y Francia.

Para finalizar recomendamos su página web, en la que habla de su biografía, trayectoria artística y donde aparecen fotos de sus obras, ciertamente interesantes (ver página web). Precisamente en la página de bienvenida aparece la que desde hace unos meses se ha convertido en parte de nuestro barrio.